Desde siempre tengo aversión contra los centros comerciales, simplemente porque en ellos se potencia la mayoría de conductas humanas que detesto. A decir la ostentación, la superficialidad, el consumismos, enajenación, etc. Los visito cuando es absolutamente necesario y no puedo pasar más de 30 minutos antes de ponerme de mal humor. Excepto cuando es para ir al cine.
Pero hay tres centros comerciales que no visito, La gran vía y los que están al lado. No solo por lo expuesto en el párrafo anterior, sino por la historia de destrucción y corrupción que hay detrás. Aunque el punto definitivo es el contraste que dan estos centros de ostentación y culto al consumismo y la comunidad que esta justo al otro lado de la carretera que conduce a santa tecla.
Porque hablo de esto ahora? Simplemente porque los “sesudos” de el diario de hoy se refieren este día al tema en su editorial.
“Cuando les digan que “pegado al Centro Comercial hay champas de pobreza” respondan: también hay mucho empleo y esperanza”
No se puede negar los empleos que estos centros generan, tampoco se puede negar que muchos de ellos son ilegales, es decir que los patronos no pagan las prestaciones debidas. Como el caso que mencionaba hace algún tiempo
Tampoco se puede negar que los miserables salarios que pagan, no sirven mas que para sobrevivir, mientras la misma clase de siempre se llena los bolsillos con el dinero de las remesas que nuestros hermanos envían y sus familiares dilapidan sin conpación, para tratar de aparentar el estilo de vida de los ricos, que ellos mismos hacen mas ricos con sus intentos de emulación.
“El que haya empresas al lado de áreas marginales o barriadas pobres significa que habrán oportunidades de empleo para sus pobladores y que, a corto o mediano plazo, esas áreas deprimidas van a mejorar.”
Podemos mencionar un ejemplo: baterías Record en San Juan Opico
Todo lo que mencionan con relación a las oportunidades seria verdad, si se respetaran las normas de seguridad y el empleado tuviese un salario digno, acceso a servicios elementales de salud educación, etc. Pero lo que en realidad tenemos son ínfimos dólares por largas jornadas de explotación y humillación.
“y es lo que cada pueblo y ciudad del país aspira tener: nuevo empleo en empresas que se instalen allí mismo, en sus comunidades.”
Y entonces cuantos habitantes de esta comunidad son empleados en la gran vía?
“Al Qaeda y los fundamentalistas islámicos están en una guerra a fondo contra Occidente –vale decir contra la civilización– al igual que los comunistas locales, que en palabras de su líder Schafik quieren volver a las mulas y las carretas como el principal medio de transporte en El Salvador. Mulas tirando de carros se ven por toda Cuba.”
Al Qaeda es una organización terrorista, asesino casi 4 mil personas en el atentado de las torres gemelas, pero en respuesta USA a asesinado muchas decenas de miles de inocentes en su cruzada “civilizadora”
Por otro lado no s posible volver a las mulas y las carretas porque nunca nos hemos separado de ellas. Solo basta que se vaya al campo y se dará cuenta que las carretas y mulas son un medio de trasporte tan vigente aquí como en Cuba.
“Pensemos en cualquier empleo modesto, como el de un vigilante o personal de limpieza. Lo obvio es que si alguien toma ese trabajo, es porque está mejor dentro que fuera”
Vigilante dice, déjenme decirles que una empresa de seguridad cobra entre $400. y $500. por los servicios de un agente de seguridad y que paga a este el salario mínimo es decir $160.
Obvio que si alguien toma este trabajo es porque: el estado no le garantizo sus oportunidades de estudio, no hay empleo y su familia se muere de hambre. Por supuesto que arriesgara su vida por $160. Aunque sepa que su patrón se hace rico con su propia explotación.
“y en emergencias las empresas en su mayoría les ayudan. Cualquiera prefiere trabajar en un centro comercial con aire acondicionado, que bajo el sol en el “centro histórico” capitalino donde nadie está seguro de nada.”
Se refiere a emergencias como en este caso y este otro. Por supuesto s ele olvida mencionar que la decadencia del centro histórico se debe en gran medida a políticas semi-oficiales para desviar el flujo de los consumidores a los centros comerciales.
“En EL DIARIO DE HOY la mayoría de técnicos han sido formados dentro; a los periodistas que llegan recién egresados se les entrena, enseña y capacita, corrigiendo las deficiencias que padecen.”
Por supuesto que necesitan entrenarlos y corregirlos, pues legan con un pensamiento libre e independiente, es obvio que deben corregirlos para dejarlos a la medida de sus líneas políticas.
“Es un enorme misterio para los que nunca han pagado planillas con fondos propios y para su presunto candidato, el de las tarjetas de crédito topadas. En sus acomplejadas cabezas imaginan que tener éxito es un asunto de “privilegios” y “explotación”
Hasta sus estados de cuenta le investigaron ya a Funes, la verdad que si le tiene miedo. Y con “las tarjetas de crédito topadas” seguro encontrara un pueblo entero que se identifica con el, por vivir una situación similar.
Tags: el diario de hoy, centros comerciales, el salvador, mauricio funes, tarjeta de credito, politica
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